jueves, 19 de abril de 2018


  LANZANDO PARA HOME

POR ALFONSO ARAUJO BOJÓRQUEZ.


 La ciudad de Boston fue fundadora de la Liga Americana, que dio comienzo en 1901 y con el nombre de Americans, terminaron en segundo lugar, solo superados por los Medias Blancas de Chicago.


Su pitcher estrella fue Denton True "Cy" Young, que terminó con 33 ganados por 10 perdidos y líder en efectividad con 1.62.

Fueron manejados por Jimmy Collins, que cubrió la tercera base. Jugaron en un parque de nombre Huntington Avenue Baseball Grounds. Ahí estuvieron en las primeras 11 temporadas de la Liga Americana. Cambiaron de nombre a Red Sox o sea Medias Rojas en 1909.

Ganaron su primer campeonato en 1903 y se enfrentaron a los Piratas de Pittsburgh en la Serie Mundial. 

En el primer juego celebrado en el parque de Boston, hubo tantos aficionados, que después de llenar el estadio, se empezaron a introducir al terreno de juego y lo demuestra una fotografía que salio en uno de los libros sobre Series Mundiales.

El aforo oficial era para 9 mil aficionados y ese día al iniciarse el Clásico de Octubre hubo un lleno de 16,242 aficionados, que vieron perder a Boston ante Pittsburgh, siendo Cy Young el derrotado. Se repusieron los Americans y terminaron ganando ese clásico 5 juegos a 3.

Al año siguiente o sea en 1904 los Americans repitieron como campeones de la Liga Americana, pero los Gigantes de Nueva York, que ganaron la Liga Nacional, no quisieron enfrentarse a Boston.

El equipo bostoniano, empezó a terminar en lugares alejados del primer lugar, como en 1905 que empezaron con 6 derrotas seguidas y terminaron en cuarto lugar. Bajaron hasta el sótano en 1906 y ahí fue cuando despidieron a Jimmy Collins, cuando tenía 36 victorias por 79 derrotas, siendo sustituido por Chick Stahl, que era el jardinero central.

Hasta Cy Young tuvo temporada negativa, pues solo ganó 13 juegos por 21 derrotas. En 1907 empezó Cy Young de manager y pronto dejó el puesto a George Huff, vino Bob Unglaub y finalmente terminó Deacon McGuire, que dirigió los últimos 106 juegos con números de 45 victorias por 61 derrotas.

Mejoraron en las siguientes temporadas, pero alejados del primer lugar y cambiando de manager.

A partir de 1909 ya fueron conocidos como Red Sox, pero con poca suerte. En 1910 quedaron en cuarto lugar con Patsy Donovan al frente del equipo.


En 1912 inauguraron nuevo estadio, que fue el Fenway Park y con Jake Stahl de manager, ganaron 105 juegos y fueron los campeones de la Liga Americana, teniendo como pitcher estrella a Smoky Joe Wood, cuyo verdadero nombre era Howard Ellswortn Wood, con apenas 23 años de edad.

Esa temporada de 1912, Smoky Joe Wood, ganó 34 juegos y en el resto de su carrera, que terminó en 1920, ganó 35 juegos más. En esa Serie Mundial de 1912 que ganaron los Medias Rojas, Wood, se agenció tres victorias por una derrota.

En 1914, fueron tres Ligas Mayores, las dos conocidas, donde los Bravos de Boston ganaron la Liga Nacional, los Atleticos de Fildelfia manejados por Connie Mack y la debutante Liga Federal, siendo los Hoosiers de Indianapolis los campeones.

Si hubo Serie Mundial, donde los Bravos de Boston arrollaron en cuatro juegos a los Atléticos. Las dos ligas existentes, demandaron a la nueva Liga Federal y ganaron el pleito, así que en 1915 fue el último año de ese nuevo circuito.

Por lo pronto los Medias Rojas de Boston, solo necesitaron de cinco juegos para ganar la Serie Mundial ante los Filis de Filadelfia...Después más lanzamientos.

miércoles, 11 de abril de 2018

LANZANDO PARA HOME

Por  Alfonso Araujo Bojórquez.

Melo Almada.

¡El sueño de don Teodoro Mariscal!: Formar una liga con la participación de las principales ciudades de la costa, como Mazatlán, Culiacán, Los Mochis, Navojoa, Obregón, Empalme, Guaymas y Hermosillo. 

Así empieza el libro que escribí sobre éste béisbol y también era un sueño para mi. 

Me fui al puerto sinaloense, donde conseguí el permiso, para investigar en el periódico local, como en aquel entonces eran de pocas páginas, solo el resultado del juego celebrado ahí, venía con información detallada, sobre los otros partidos, únicamente daban el resultado y a veces ni eso. Así que hice lo mismo en Culiacán, en Los Mochis, Obregón y Hermosillo.

Los Venados jugaron en el estadio "Mazatlán", los Tacuarineros lo hicieron en el estadio de la Universidad, en Guaymas construyeron uno muy rápido que llevó el nombre de Abelardo L. Rodríguez y el de Hermosillo era La Casa del Pueblo.

Los primeros campeones fueron Mazatlán y Hermosillo. 

Para la III Temporada ya compitieron los Cañeros de Los Mochis y los Arroceros de Obregón, resultando los campeones los Ostioneros de Guaymas. 

Dspués se dividió en dos vueltas, con los ganadores enfrentándose en una serie final. Como olvidar la manera como Culiacán derrotó a los Cañeros y al año siguiente, el ganador de la primera vuelta fue Guaymas, que no quiso enfrentarse a Culiacán, quedándose sin campeón.

Volvieron las temporadas a rol corrido y llegó a la presidencia de la liga, don Alfonso Robinson Bours y fue cuando los Venados ligaron tres títulos seguidos bajo el mando de Memo Garibay.  Se salió Mochis y entró Guadalajara. 

También Hermosillo no compitió en 1950 y su lugar fue ocupado por Navojoa. Con la llegada de muchos peloteros americanos, este béisbol subió de categoría, se utilizaron pelotas americanas y los jonrones abundaron. Obregón y Hermosillo, fueron las ciudades en tener alumbrado en sus parques y eso le dio más categoría a la liga.

Como Sid Cohen, que manejó a los Cañeros, descubrió a Benjamín Valenzuela, que era el batboy de Los Mochis. Se lo llevó a la Liga Arizona-Texas y en el siguiente invierno venía como titular, ganando varios campeonatos de bateo.

Cuando empezó la temporada de 1952-53, la liga contaba con ocho equipos, con la llegada de los Medias Azules de Guadalajara, el regreso de Hermosillo, que se había salido de la liga en 1950 y la pelota que se utilizó fue la Rawlings, que la traían de Estados Unidos. 

Las nóminas se acrecentaron y los equipos que estaban abajo en el standing se salieron y solo quedaron 6 equipos. Los Venados tuvieron un gran cierre y se llevaron el campeonato con cuatro juegos y medio de ventaja sobre los Mayos que terminaron en segundo lugar.

Seguían llegando grandes jugadores a la Liga de la Costa, entre ellos Don Larsen con Obregón, que además de lanzar muy bien, como bateador lo hizo mejor, cubriendo uno de los jardines. El americano Dick Hall, que lo bautizaron como "El Siete Leguas", rompió la marca de jonrones y empató la marca de 3 jonrones en un partido contra Navojoa. 

El único equipo que le dio la pelea a los Venados, fueron los Mayos, que al cerrarse la temporada quedaron en segundo lugar, un juego abajo de los Venados.


Se recuerda en Obregón que en la inauguración de la temporada de 1954-55, estuvo como Maestro de Ceremonias el famoso "Mago" Septien y cuando presentó a José Luis "Chile" Gómez, manager de los Medias Azules de Guadalajara, dijo que había sido el primer mexicano que había jugado en las Ligas Mayores y muchos aficionados ya sabían que Melo Almada, que nació en Huatabampo, había sido el primero. 

Una cosa que me llamó la atención, cuando investigué, fue que en esa temporada los Tacuarineros de Culiácan fuero conocidos como Gallos. 

Vinieron los agarres contra la Liga Veracruzana, primero con los Juegos de Estrellas, celebrados en la ciudad de México y en el estadio "Alvaro Obregón". Cuando Mazatlán liga su tercer campeonato consecutivo en la Liga de la Costa, se enfrentó al Poza Rica, ganador de la Liga Invernal Veracruzana. 

En el juego decisivo contra los veracruzanos, el gran Daniel Ríos gano el juego decisivo, lanzando en magnifica forma y además bateando jonrón para ganar. Fueron los tres campeonatos seguidos que ganaron los Venados en la Liga de la Costa del Pacífico.

martes, 10 de abril de 2018

LOS TRES TÍTULOS SEGUIDOS DE MONTERREY


LANZANDO PARA HOME

Por Alfonso Araujo Bojórquez.


Vamos a recordar los tres campeonatos consecutivos que ganó Monterrey en la Liga Mexicana en la década de los 40. 

Después de que en 1946, compitieron 8 equipos y el campeón fue Tampico bajo el mando de Armando Marsans, un cubano que jugó en Ligas Mayores, al año siguiente solo estuvieron 6 equipos, debido a que se trajeron muchos jugadores que estaban en Ligas Mayores y las pérdidas fueron muy cuantiosas. 

El sueño de don Jorge Pasquel de poner contra la pared a los equipos de grandes ligas, se esfumó como por arte de magia.


En esa temporada de 1947, compitieron el campeón Industriales de Monterrey bajo el mando del cubano Lázaro Salazar, los Rojos del México, terminaron en segundo, con Raymond "Mamerto" Dandridge en el timón, el Puebla tuvo de dirigente a otro cubano muy conocido Adolfo Luque y finalizaron en tercero.

Los Alijadores de Tampico, que habían ganado el título en 1946, le dieron la dirección de nuevo a Armando Marsans, pero cuando se cayó el equipo, le dieron el timón a Santos Amaro, para variar nativo de Cuba.

Armando Marsans

Los Tuneros de San Luis Potosí, que un año antes fracasaron, de nuevo lo hicieron, teniendo tres manejadores; empezaron con Martín Dihigo, siguió Julio Rojo y terminó Tomás de la Cruz (los tres cubanos) y terminamos con los Azules del Veracruz, el equipo de Jorge Pasquel, que ya no quiso gastar muchos dólares y traer jugadores de grandes ligas.

Santos Amaro

Un año más tarde, compitieron los mismos equipos y el resultado final, fue idéntico, pues los Industriales de Monterrey, ganaron el segundo campeonato.

En esa temporada debutó un joven, que fue muy famoso, también en invierno y me refiero a Felipe Montemayor, otro conocido del béisbol costeño, Manuel Magallón, formó parte de este equipo, que batalló un poco más para llegar al campeonato, pues terminó con 3 juegos de ventaja sobre los Pericos de Puebla, que dirigió Napoleón Reyes.

Para los viejos aficionados, escuchar el nombre de Epitacio "La Mala" Torres, les trae muchos recuerdos. Agustín "Pijini" Bejerano, Alfredo "Moscón" Jiménez, Daniel "La Coyota" Rios, Armando "Indian" Torres, Memo Luna, Jorge "Chorejas" Bravo, Ezequiel "Kelo" Cruz, Eduardo "Mosco" Reyes, Fermín "Burbuja" Vásquez, todos ellos estuvieron en la vieja Liga de la Costa.

Jorge Pasquel

La temporada de 1949 de la Liga Mexicana, se dividió en dos mitades y los ganadores a una serie final. La primera parte, quedó en poder de Monterrey, que a partir de ésta temporada, serían "Sultanes”.

De nuevo ocho equipos, compitieron por el campeonato. La primera parte no fue fácil para los Sultanes, pues terminaron de líderes con ventaja de un juego sobre los Tuneros de San Luis Potosí, manejados por José Luis "Chile" Gómez y juego y medio, quedaron los Azules del Veracruz en el tercer lugar.

 Por primera vez compitió un equipo de nombre Jalisco con sede en Guadalajara y conocidos como "Charros", siendo dirigidos en un principio por Manuel "Shory" Arroyo y al final los dirigió el pitcher Alberto Romo Chávez.

La segunda mitad, quedó en manos de Torreón, donde Memo Garibay estuvo de manager. Quedaron arriba dos juegos, sobre los Sultanes que terminaron en segundo sitio.


La final fue ganada en cuatro juegos seguidos por Monterrey y en el primero lanzó el manager Lázaro Salazar, que tiró 7 entradas, bateó jonrón y sencillo, llevándose el triunfo por 8-5 y lo reveló Daniel Ríos. La derrota fue para Tomás Arroyo.

El nicaragüense Pancho Dávila ganó el segundo por 6-2, siendo el pitcher de la derrota, Wilfredo Salas. El 5 de octubre de 1949, Daniel Ríos se sobrepuso a una fatídica quinta entrada, donde permitió 3 carreras. 

El que perdió fue Ramón "Manito" Román. Cuando los aficionados de Monterrey, vieron calentar al joven Rodolfo "Mulo" Alvarado, no les gustó la decisión del manager Salazar, pero el joven "Mulo", no lo hizo quedar mal y con la ayuda de "La Coyota" Ríos, terminó ganando el juego del tercer campeonato seguido del Monterrey...Después más lanzamientos.

lunes, 9 de abril de 2018


Buen comienzo de colombianos en MILB

Por: Eddy Henríquez


Con buenas asignaciones abrieron temporada 2018 un buen número de talentos del país caribeño en esperas que el resto de muchachos hagan los rosters respectivos y se vayan incorporando; unos que van a repetir y otros que van a ascender al momento de hacer el equipo.

El destacado talento de San Luis Oscar Mercado, ahora jardinero fue asignado al Memphis Red Birds Triple A en la PCL y debutó el 05 de Abril contra el Round Rock Texas como CF de 4-1-1B; tomó sus sorbos de primavera y se perfila por los números que hace en cada campaña. En 2017 13 H4 con 46 RBI y 38 SB en 120 G, es 40 Man Roster. Ayer Domingo 08 de 5 – 2 – 2R – 1 RBI – 1 SO – 286.

El prospecto de Pittsburg, Luis Escobar, después de semejante campaña 2017, Futuras Estrellas; 10 – 7 – 3,83 – 1.19 – 168 SO en 26 G con el West Virginia Clase A fue asignado al Bradenton Clase AF en FSL quedando como 40 Man Roster. Ayer Domingo 08 debutó y se fue sin decisión en 5.0 IP – 3 H – 1 ER – 3 SO – 1 H4 – 1,80.



Nabil Crismatt (NYM) fue anunciado a Las Vegas el 04 de Marzo, pero el 05 de Abril mandado al Binghampton Rumble en la EL y ayer Domingo 08 debutó con victoria sobre el Portland 3x4 en 6.0 IP – 1H – 9 SO – 0,00 el único hit se lo conectó Gole Sturgen RF de Boston.

Brallan Pérez (BALT) fue asignado al Stockton Ports Clase AF Liga de California proveniente del Nashville Sounds Triple A en donde hizo la primavera. Meybris Viloria (KC) fue mandado al Willmington Blue Rocks, Clase A Fuerte Liga de Carolina y debutó el 05 de Abril de 3 - 0 – 1 R en la victoria sobre el Potomac 5x3; 2017 8 H4 – 52 RBI – 42 R y es 40 Man Roster.

Jerry Downs (Boston) fue asignado al Salem AF Liga de Carolina y debutó de 3 – 1 – 333 como 1 B en la victoria sobre el Buies Creek 3x4. Su hermano Jeter (Cinci) asignado al Dayton Dragons Clase A del Billings Mustangs y debutó como DH de 3 -1 – 1 H2 – 1 RBI – 286 en la derrota contra el Bowlin Green (TB) de Ronaldo Hernández 4x8. Hernández como siempre grande se fue de 4 – 3 – 2 R – 1 H2 – 1 SO – 444; debutó el 05 como DH de 5 – 1 – 1 RBI – 1 SO; repitió el 06 de 4 – 3 -  2 R – 1 H2 – 1 SO – 444.

Es el receptor del futuro y tuvo una gran campaña 2017 con el Princetone Rk APPL, 5 H4 con 40 RBI – 54 R – 332 con 22 H2 y SLG de 507. Podría ser este año uno de los mejores bateadores de esta Clase A en la MWL.



Ronaldo Hernández 

Otro que tuvo buen comienzo es Johon Peluffo (BALT) en 2017 6 – 5 – 3,50 – 74 SO en Clase A con el Delmarba y ahora pertenece al Frederick Keys AF Liga de Carolina. Johon Romero (CHC) después de una brillante campaña con el South Bend Clase A donde hizo 1 -1 – 0,86 – 0.62 con 53 SO se perfila como los grandes lanzadores que van en busca de algo. Fue asignado al Myrtel Beach, AF Liga de Carolina donde probará sus condiciones que tiene para llegar lejos.

Jean Ruiz (OAK) otro gran lanzador, destrozó la NYPL con 1 – 0 – 1,38 – 0.84 y fue asignado al Beloit Snappers Clase A en la MWL, debutó el 05 y se fue sin decisión en 5.0 IP – 4H – 2 ER – 1 B – 7 SO – 1 H4 – 3,60 en la derrota ante el Wisconsin 3x4.

Brayan Emery (NYY) asignado al Charleston River Dogs Clase A SAL del Pulaski Yankees el 05 de Abril. Ahora los que repiten, Donovan Solano (LAD) con el Oklahoma City Triple A en la PCL; debutó como campo corto de 3 – 1 – 1 R – 333 en el primer juego contra el Iowa y de 4 – 1 en el segundo juego.

Dilson Herrera fue asignado al Daytona Tortugas AF de la FSL del Louisville el 04 de Abril y el 05 de 5 – 0 como 2B frente al Florida. Creemos que por su operación quieren que comience de abajo hasta que esté apto para jugar a MLB.

Harold Ramírez (TOR) tomó primavera, fue a Triple A y luego mandado nuevamente al New Hampshire Doble A en la EL; en su debut contra el Hartford de 4 - 1 – 1 R – 1 B – 250. Tito Polo (CWS) fue dejado en el Birmingham Doble A en la SL; de 4 – 2 – 1 R – 1B – 500. Su 2017 fue fantástico con 301 – 5 H4 – 44 RBI – 66 R – 34 SB.

Otro que repite es el Gigante de la Pradera Carlos Mario Díaz (SF) debutó ante el I Empire 2x3 en 2.0 IP – 3 SO – 0,00… ¡Estuvo fantástico!... El LHP Kevin Escorcia (CWS) repite con el Kannapolis Clase A SAL; perdieron con Lakewood 4x3 y en 1.1 IP – 2H – 2 ER – 1 B – 13,50. Carlos Martínez con el Roma Clase A y Erick Julio con el Ashville en la misma liga.

El resto de muchachos dentro de quince días ya estarán en sus equipos, ya sea como ascendidos o repitentes. Lastimosamente dejaron libre a Dewin Pérez (STL), Ernesto Frieri (MILW), Pedro Pérez (NYM), Miguel Pinedo (NYM) y Samir Caraballo (HOU) son cinco menos.

Y están por ahora elegibles para firma Julio 02 2018, Brayan Niño, 16 años de Barranquilla, jardinero (MILW), Brayan Buelvas (OAK) OF de Montería; Braulin Jaraba (MILW) de Cartagena, 3B por cuyo Bono podrían dar un millón de dólares.

El receptor Dayner Santana, el RHP vallecaucano Francisco Lucumí que fue selección Colombia en el pasado mundial de Iwaki Japón. Julio Ayola, RHP, cartagenero (TEX) y Dayán Frías, SS (CLEV) hijo de David Frías.

viernes, 6 de abril de 2018


CESÁREO Y LAS REGLAS


Mi estimado Jesús Alberto: He seguido, con mucha atención, los interesantes artículos de Héctor Barrios Fernández, en el "viaje" al pasado a que nos ha llevado, a partir de sus inicios. Por lo cual lo felicito... además de agradecértelo a ti, por compartirlos con nosotros.

Bien; hace cosa de 12 años (si no es que más) me prestaron uno de los volúmenes de la edición de la Enciclopedia Británica, en inglés, precisamente donde aparece - en el capítulo correspondiente - una explicación bastante amplia respecto al desarrollo del deporte de nuestros amores; y, en una parte, hasta aparece mencionada una de las figuras más destacadas de la literatura de principios del siglo XIX: Jane Austen.

Ésta, además de su obra cumbre, "Orgullo y Prejuicio", escribió varias más, entre las que cuenta "La Abadía de Northanger", donde hace cita a un juego novedoso, llamado "beisbol".

Pero, lo que me lleva a escribirte esta nota, es que aún conservo la edición en inglés de la revista Baseball Digest, de Abril de 1974, donde aparece una lista de reglas que se han establecido y, en su caso, modificadas y hasta desaparecido. Citaré algunas (aunque lo más seguro es que tanto tu como Héctor ya las han tenido en cuenta):

1.- Hasta 1877 a un jugador sustituto se le permitía entrar únicamente antes de la 4a. entrada;
2.- Para 1883, la pelota de foul, recogida al primer bote, deja de ser considerada como out;
3.- Para 1884, dejan de tener aplicación todas las restricciones que existían para la forma de hacer los lanzamientos; así que el pitcher puede lanzar de la forma que mejor le convenga;
4.- 1885,- Se permite que uno de los lados del bat sea plano (lo mas probable, una reminiscencia del cricket). Se eliminó al año siguiente;
5.- 1887.- Las bases por bolas contaban como hits; queda sin efecto en la siguiente temporada.
Pero, hay dos que me llamaron la atención; ambas referente a los jonrones. Trataré de enfocarlas y explicarlas, adecuadamente. Veamos;
6.- 1920: Si se conecta un jonrón en la parte baja de la 9a. entrada - o cualquier otra entrada subsiguiente - con hombre(s) en base, que le del gane al equipo local, cuentan todas carreras que se anoten, incluso por el hombre que dio el batazo, el cual será considerado como jonrón; antes solo contaba la carrera que daba el gane, con alguno de los que estaban en base; las demás ya no contaban, y al bateador solo se le acreditaba su llegada a una base, igual al número de bases que tuvo que recorrer la carrera ganadora;
7.- 1931: Un batazo que da un bote, y brinca la barda por terreno de fair; deja de ser considerado como jonrón, y queda únicamente como doble de "regla" (como es, actualmente, de acuerdo con la regla 6.09).
En el punto 6, tal como era la regla, perjudicó a los bateadores, en el renglón de carreras producidas. Todo lo contrario en el punto 7, pues el bateador se veía beneficiado en su número de jonrones que pudo haber conectado sin necesidad de volarse la barda... aunque, en esto último y para poner solo un ejemplo, ¿cuántos pudo haber conectado, de esa manera, el Bambino? Un saludo.

Excelente, colega.

RESPUESTA DE HÉCTOR BARRIOS:

Me quedo maravillado con la valiosa investigación de Cesáreo, además que hace tiempo que no sabíde él, aparte de enviarle un fraternal saludo, deseo que todo se encuentre bien.

Gratamente me hace recordar mis días académicos y aunque quizá no es exactamente el caso, pero siempre es bueno que quien imparte y en este caso escribe, siembre un poquito la duda para dar paso a la inquietud de la investigación y el análisis. Me hago la misma pregunta de él y me lleva a pensar que los records pueden ser engañosos, de acuerdo a las condiciones y las reglas imperantes en la época que se implantaron.

Por otra parte es motivo de enorme satisfacción personal el que se me permita interactuar con personas aficionadas y profesionales del béisbol y por lo que veo todos son "grandes ligas," todos unos expertos y lo mejor es que comparten sus conocimientos. "en cuestiones de cultura y de saber, se pierde lo que se guarda y se gana lo que se da". Antonio Machado.

martes, 3 de abril de 2018


Satchel Paige, el lanzador eterno



Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga.

Para el amigo Letusé La O

   Cuentan que con su salida al terreno opacaba a todos. Lo desbordaba un carisma sin par, a veces doliente. Genio y figura, señalaban los más. Parecía de otra galaxia, todo en él fue genuino. Las gradas vibraban de verlo entrar al césped. ¡Dios en el diamante!, solían decir los fanáticos, y no era para menos.

   Fue la primera propuesta que recibiera Branch Rickey, entonces Presidente del BROOKLYN DODGERS, para romper la barrera del color, antes que el mismísimo Jackie Robinson. Mas el hombre de negocios desechó la idea; Satch era “demasiado viejo”. Otros alegan que el primer escogido por Rickey habría sido el cubano Silvio García, un hecho no confirmado, que se mueve entre la leyenda y la realidad. Lo cierto es que Paige en 1947 contaba con 41 años de edad, demasiado para el experimento.

   Leroy Robert Paige, reconocido universalmente por Satchel y Satch, nació en Mobile, Alabama, el 7 de julio de 1906, y falleció el 8 de junio de 1982, en Kansas City, Missouri, Estados Unidos. En su mejor momento, lució una anatomía atlética de 6’ 4 de estatura y 180 libras de peso. Buck Canel, el cronista y locutor deportivo de origen argentino, lo seleccionó como el mejor lanzador de las Ligas Negras. Y hubo muchos. 


    Efectivamente, aquel moreno fuerte como el yunque, resultó un emblemático pelotero que trabajó sobre el montículo alrededor de las cinco décadas, no sin problemas en el brazo. Y lo hacía con un amplio sentido de la competencia, arrogancia, distinción y vida dispensada. Se metía con los bateadores, los increpaba y en el mayor de los casos los dominaba. Mostraba un wind-up heterodoxo, acompañado de movimientos circulares en el brazo de lanzar.

   Trabajó en la Liga Profesional Cubana, con el poderoso SANTA CLARA, en la temporada 1929-1930. En 15 desafíos, de ellos 8 completos, alcanzó un balance de 6-5 (.545). Paige dedicó su vida, fuera del juego de pelota, a las damas y ciertas dosis de alcohol. En uno de esos idilios abandonó Cuba para no regresar.

El SANTA CLARA añadió a sus filas a Ramón Bragaña, un muchacho que tendría una brillante carrera, y a la revelación de las Ligas Independientes de Color, Leroy (Satchel) Paige, que no llegó a terminar la temporada. Un episodio amoroso en el que se vio envuelta cierta señorita de la burguesía mulata local terminó con una denuncia contra el lanzador. Paige se marchó rápidamente de la isla y siempre se mostró reacio a regresar, incluso cuando se retiró la demanda.


   Entre 1926 y 1950, estuvo con los siguientes equipos de las Ligas Independientes de Color, o Ligas Negras norteamericanas: Chatanooga Black Lookouts (1926-1927), Birmingham Black Barons (1927-1930), Baltimore Black Sox (1930), Cleveland Caps (1931), Pittsburgh Crawfords (1931-1937), Kansas City Monarchs (1935-1936, 1939-1948, 1950 Y 1955), New York Black Yankees (1943), Memphis Red Sox (1943), Philadelphia Stars (1946 Y 1950), Chicago American Giants (1951). El Satchel Paige All Stars (1939) y  el Indianapolis Clowns de 1967.

   Se desempeñó en Cuba, República Dominicana (1937), México (1938), en las Ligas Menores de los Estados Unidos (1956-1958, 1961 y 1965-1966), y también en las Mayores. En 1933 logró 64 entradas sin recibir carreras, 21 victorias consecutivas y un récord de 31-4. Su nombre es, universalmente, sinónimo de grandeza, tanto en los equipos de negros, como entre blancos.

   Fue el único capaz de conceder bases intencionales para llenar las almohadillas y lanzarle a su amigo, el temido slugger Joshua Gibson, rey de los jonrones “infinitos”, y lo dominó en varias ocasiones. Lo provocaba como parte del show y casi se iban a las manos. Fuera del terreno lo atendió como a un hermano mortalmente enfermo; sufrió aquella temprana y repentina pérdida.


    En una familia de once hermanos, no fue propenso a los estudios y por problemas disciplinarios estuvo internado en centros reformatorios, allí comenzaría a lanzar con una extraordinaria velocidad sin control, que con el tiempo perfeccionó.

   En 1927 alcanzó un balance de 8-3, 1929 (10-11), 1930 (10-4), 1931 (6-5), 1932 (32-7), 1933 (31-4), 1934 (10-1), 1936 (24-3). Su enorme popularidad comenzó en los años treinta, con el PITTSBURGH CRAWFORDS. En 1934 lanzó por primera vez en el Yankee Stadium, donde se enfrascó en uno de los mejores duelos de aquel circuito, que terminó empatado (1-1), en diez entradas.

   En 1937, con el CIUDAD TRUJILLO, de República Dominicana (8-2). En México tuvo problemas con el brazo y al regresar a los Estados Unidos incorporó otros lanzamientos para no descansar solo en su bola rápida. Así, en 1942 alcanzó un balance de 9-5, 1943 (8-10), 1944 (4-2).


Y es que todo en Satchel Paige era original. Sin saber tirar la curva durante buena parte de su etapa como lanzador estelar, Paige estaba dotado de un brazo poderoso, velocísimo y controlado, a lo que añadía una inteligente maldad aprendida a lo largo de su intenso peregrinar por cientos de escenarios.

   Fue buen bateador y adecuado fildeador, que en ocasiones defendió la primera almohadilla. En 1939-1940 estuvo en Puerto Rico, con el GUAYAMA, y lanzó en 24 partidos (19-3), con 208 ponches y 6 lechadas, récord para aquel circuito. Se calcula que en toda su carrera, en 2 600 juegos, propinó 300 lechadas y 55 juegos sin permitir hits ni anotaciones. Un hecho insólito.


    También actuó en la Liga Internacional de la Florida, con los MIAMI MARLINS AAA, donde fue un verdadero verdugo contra los CUBAN SUGAR KINGS.

           Joe DiMaggio y Babe Herman, que batearon en su contra en la Costa Oeste, dijeron que Satchel era el mejor lanzador que hubiesen visto. 

   Letusé La O, en el libro citado exclamó: “Quizás ese era el mismo criterio de Roger Hornsby, a quien el diestro ponchó cinco veces consecutivas en un desafío…” Hornsby, el mejor ente los buenos, integró el All Century Team del siglo XX en la segunda almohadilla, junto al también inmarcesible Jackie Robinson.


   Paige lanzó en cinco décadas diferentes. De increíble longevidad deportiva, cuando se rompió la barrera del color se incorporó a las Grandes Ligas. Allí, en 1948, debutó el 9 de julio, con cuarenta y dos años de edad en el CLEVELAND INDIANS, ante el ST. LOUIS BROWNS. Había superado en antigüedad a su amigo Conrado Marrero, quien lo hizo con treinta y nueve años, para el WASHINGTON SENATORS.

Reflejo de lo que significó la entrada de Robinson fue el gallardete de la Liga Americana logrado por el CLEVELAND un año después (1948), que tuvo, entre otros, la rúbrica del legendario lanzador, también negro, Leroy Satchel Paige (6-1, 2,47 PCL). Llevado a las Mayores por Bill Veeck, Satchmo también contribuyó con una actuación inmaculada de dos tercios de capítulos al triunfo de su conjunto en la Serie Mundial. 


    Satchel se retiró con el KANSAS CITY en 1965; tenía cincuenta y nueve años. Su último partido fue el 25 de septiembre de ese año contra el BOSTON RED SOX. En total actuó en 179 desafíos, de ellos 7 completos, ganó 28 y perdió 31, para promedio de .475. En 476 entradas, permitió 429 hits, otorgó 180 bases por bolas y ponchó a 288, para terminar con 3,29 de eficiencia.

En 1965, a los 59 años de edad, Paige lanzó tres innings sin permitir carreras con el KANSAS CITY ATHLETICS, lo que le representó ser, hasta hoy, el pitcher que ha actuado con más edad en las Grandes Ligas. 

    En 1971 fue exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown por el Comité de las Ligas Negras, convirtiéndose en el primero de esa raza en lograrlo. En 1952 y 1953 resultó en el Todos Estrellas de las Mayores, así como cinco ocasiones en las Ligas Negras (1934, 1936, 1941, 1942 y 1943). Se proclamó campeón de la Serie Mundial de las Grandes Ligas en 1948, con el CLEVELAND INDIANS. En 1942 también lo había obtenido en las Liga Negras. Asimismo, aparece en el Salón de la Fama del CLEVELAND.


    Cuentan que suelen aparecer flores frescas en el nicho donde descansan sus restos en el Cementerio Forest Hill, de Kansas City, la ciudad que lo acogió como hijo pródigo. Y crece su leyenda.

Liga Profesional Cubana:

JL       JC        JG         JP      PROM 
    
15    8      6      5      .545

Grandes Ligas:

JL       JC         JG         JP      PROM    INN     SO    BB   PCL

179  7      28    31    .475 476  288  180  3,29


(Con documentación de Wikipedia, the free encyclopedia, Jorge Figueredo, Guías del Béisbol Profesional Cubano, Mexicano y Dominicano, Enciclopedias de las Grandes Ligas, James A. Riley, Severo Nieto, Roberto González Echevarría, Rogelio A. Letusé La O, Michael M. Oleksak, Eddy Martin, Jorge Alfonso, James D. Cockroft, Eladio Secades, Gabino Delgado, The love of baseball, René Molina, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, Baseball-Reference.com, Ángel Torres, Seamheads.com, Elio Menéndez, Mark Rucker y Peter C. Bjarkman, Félix Julio Alfonso, Fernando Rodríguez, Joe DiMaggio, Alfredo Santana, Marino Martínez, y otras fuentes).


Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga
Marzo de 2018.

miércoles, 28 de marzo de 2018


ESTRELLAS DEL BÉISBOL

HA NACIDO EL CLÁSICO DE OTOÑO

Por Héctor Barrios Fernández.



Aún después de que la Liga Nacional y la Liga Americana hicieron las paces bajo el Acuerdo Nacional de 1903, algunos incondicionales de la Liga Nacional estaban reacios a reconocer al hermano menor como un compañero igual en las Ligas Mayores de Béisbol. Otros vieron la oportunidad en la alianza recién formada.


El dueño de los Piratas de Pittsburgh Barney Dreyfuss, cuyo equipo había emergido relativamente ileso durante la guerra entre las ligas entre 1900 a 1902, estaba entre los visionarios.


A mediados del verano de 1903, con su equipo situado cómodamente en el primer lugar de la Liga Nacional, Dreyfuss envió un reto a Harry Killilea, dueño de los hasta entonces líderes de la Liga Americana, los Americans de Boston.


“El tiempo ha llegado,” escribió Dreyfuss, “para la Liga Nacional y la Liga Americana de organizar una Serie Mundial. Creo firmemente que si nuestros equipos jugaran una serie de nueve juegos para obtener al ganador, nosotros crearíamos gran interés en el béisbol, en nuestras ligas y en nuestros jugadores. También creo que financieramente sería un éxito.”


Después de reunirse con el Presidente de la Liga Americana Ban Johnson y asegurando que su equipo se alzaría con la victoria, Killilea aceptó el reto.


Los dos dueños se dispusieron a establecer las reglas para la competencia de postemporada. Fue a definir al mejor en una serie de nueve juegos, finalizando tan pronto como un lado ganara cinco de esos juegos.

La serie comenzaría el primero de octubre en Boston, en cuyo parque se realizarían los tres primeros desafíos. Los equipos viajarían a Pittsburgh para cuatro juegos antes de retornar a Boston para los dos finales, en caso de ser necesarios.

Un ampáyer por cada liga oficiarían durante la serie: Hank O’Day por la Liga Nacional y Tom Connolly por la Liga Americana, ambos actualmente en el Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, N.Y.


Los rosters para la Serie Mundial estarían limitados a los jugadores que fueran parte de los equipos antes del primero de septiembre.
  


Con una asistencia de más de 16 000 aficionados en el famoso Huntington Avenue Grounds de Boston, los visitantes Piratas, madrugaron a los Americans y a su as de lanzadores Cy Young venciéndolos al son de 7-3 en el primer partido. Sin embargo Boston se recuperó con una blanqueada de 3—0 de Bill Dinneen en el juego dos. Deacon Phillippe reclamó su segundo triunfo de la serie en el juego tres ante un lleno de casi 19 000 fanáticos en Boston.


Phillippe vino con otro triunfo en juego completo con marcador de 5-4 cuando la serie cambió al Exposition Park de Pittsburgh.


Posterior a eso, Boston se alzó con la victoria en los siguientes tres cotejos, poniendo la serie a su favor 4-3.


Ante poco menos de 7 500 aficionados, la entrada más baja en la serie, Dinneen controló completamente a los Piratas y logró una victoria de 3-0 sobre Phillippe y con ello los Americans de Boston, posteriormente Medias Rojas, eran los campeones mundiales.


La Liga Americana había probado ser un digno competidor de su hermana mayor, la Liga Nacional. Sin embargo el acuerdo entre Dreyfuss y Killilea, solamente era para una serie entre esos dos equipos en ese octubre. No hubo un compromiso por más tiempo entre las ligas por realizar más series o juegos de postemporada.


Cuando los Gigantes de New York tenían una ventaja de 10 juegos sobre su más cercano perseguidor a mediados de la siguiente temporada de la Liga Nacional en 1904, el dueño John T. Brush dejó en claro que su equipo no participaría en una serie de postemporada con el campeón de una liga “inferior.”

El manejador John McGraw le hizo segunda, como ganador de la “única real Liga Mayor,” sus Gigantes eran ya campeones mundiales y no había necesidad de juegos adicionales para probar eso. Según dijo.


Cronistas y aficionados por igual acusaron a Brush y a McGraw de arrogantes y cobardía.

 


Picado por las fuertes críticas, a principios de 1905 Brush ayudó a formular un acuerdo oficial para una Serie Mundial de postemporada.


Las “Reglas y Regulaciones que Gobiernan los Encuentros del Campeonato Mundial de Béisbol Profesional” también conocidas como “Las Reglas Brush” fueron aprobadas por las dos ligas y la Comisión Nacional en febrero de 1905.


Se estableció una serie anual entre los campeones de cada liga y se garantizaba que los equipos ganadores “cumplirían fielmente todas las disposiciones” de las reglas y no “ejercitarían una decisión arbitraria de abandonar la serie hasta que ésta se hubiera completado o se determinara un campeón de la misma.”


De acuerdo con las reglas de Brush, “siete juegos deberán constituir una serie.” La serie de siete juegos ha sido lo usual desde entonces, con excepción de los años de 1919 a 1921 cuando la Serie Mundial fue extendida al mejor de una competencia de nueve juegos.


El acuerdo de 1905 estableció que cada ciudad sería anfitrión de por lo menos tres juegos y el establecimiento de los primeros tres juegos sería determinado por la suerte.

De hecho dada la proximidad geográfica de los equipos campeones en 1905, New York y Filadelfia, la serie alternó parques para cada juego.


Lo mismo fue en 1906, cuando se enfrentaron los dos equipos de Chicago. Después la “norma” fue 2-2-1-1-1. El formato de 2-3-2 fue presentado en 1924 y ha sido la tradición desde entonces, con excepción de los años de guerra de 1943 y 1945.


El privilegio de abrir jugando en casa se alternó entre las ligas hasta el 2003, cuando el Béisbol de Ligas Mayores decidió que la ventaja la tendría el equipo de la liga que triunfara en el juego de estrellas de media temporada.


Las reglas Brush también dispusieron en detalle sobre el cómo los ingresos de los juegos serían divididos.


Basados en la fórmula, cada jugador del lado ganador en 1905 se llevó a casa $1,142 dólares, para los perdedores fueron $832. En 1903 la cantidad de dinero a compartir para los jugadores perdedores de los Piratas de Pittsburgh, fue más grande que la de los ganadores Bostonianos.


La razón fue que el dueño de los Piratas Barney Dreyfuss aportó su ganancia para repartirse entre sus jugadores. En 2013, los jugadores del lado del equipo ganador se llevaron la nada despreciable cantidad de $307,323 dólares cada uno, a los perdedores “solamente” les tocó $228,300.


Con las nuevas reglas ya establecidas, Brush y McGraw de los campeones de la Liga Nacional, Gigantes de New York, se enfrentaron a los Atléticos de Filadelfia de Connie Mack en la Serie Mundial de 1905. Resultando victorioso el equipo de los Gigantes en cinco juegos.
  


Después de perder la serie con sus rivales del otro extremo de la ciudad en 1906, los Cachorros de Chicago se convirtieron en el primer equipo en repetir como ganadores en dos series consecutivas agenciándose los títulos de 1907 y 1908.


Por su parte los Tigres de Detroit, en esos mismos años, se adjudicaron la distinción de ser los primeros en perder dos series espalda con espalda, lo cual extendieron a tres series perdidas consecutivamente al caer ante los Piratas de Pittsburgh en 1909.


El único otro equipo en perder tres series seguidas fueron los Gigantes de New York de 1911 a 1913. Ningún equipo ganó más de dos series consecutivas hasta los Yankees de 1936 a 1939. Esa marca de cuatro series mundiales ganadas en forma seguida fue rota por Yankees al ganar cinco en fila de 1949 a 1953.


La serie de 1909 fue la primera en llegar al límite de siete juegos programados para determinar al campeón, siendo los Piratas (4) sobre los Tigres (3).


Los equipos han ido al máximo de siete juegos 39 veces, hasta hoy principios del 2018. Los Cachorros de Chicago fueron los primeros en aplicar una barrida con un 4-0 a los Tigres de Detroit en 1907, aunque un juego terminó empatado al ser suspendido debido a la oscuridad, recordemos que en esos tiempos no había alumbrado en los estadios.


Sin contar las dos series con juegos empatados, 19 han requerido de solamente 4 juegos para determinar al campeón.


Aún aunque la primera serie de 1903 fue mayormente un reto no oficial entre los equipos campeones de sus respectivas ligas, esto ha sido un rito otoñal cada año, con excepción de 1904 y 1994, cuando una interrupción debido a la huelga causó la cancelación de toda la postemporada.
Espero sus amables comentarios en: