jueves, 10 de abril de 2014

Clara paridad en comienzo de la final por el título cubano de béisbol



Por Juan E. Batista Cruz

Las Tunas, Cuba.- Cuando algunos pensaron que los cocodrilos de Matanzas iban a aprovechar su ‘’pantano’’ del estadio Victoria de Girón para pasar por encima de los tabaqueros de Pinar del Río como tanques de guerra sobre la infantería, la primera parada de la final por el título cubano de béisbol, terminó con una división de honores, muestra de lo que debe ser uno de los play off más nivelados en muchos años.

No es un secreto para nadie que la tropa de Víctor Mesa es la de mejor resultado, hasta ahora, en esta Serie 53 de la pelota revolucionaria en Cuba, pero eso no quiere decir que pueda tenerlo todo asegurado frente a un plantel vueltabajero con una rica historia de títulos conquistados y que acaba de protagonizar una remontada memorable cuando perdía 1-3 frente a los poderosos leones azules de Industriales, para dejarlos fuera de concurso ante la mirada atónita de la mayoría de aficionados y especialistas.

La victoria matancera de 5 X 3 en el choque que abrió la contienda por la corona, precisamente frente a Yosvani Torres, el mejor lanzador de la contienda, colmó de euforia a sus parciales y dejó escuchar desatinados criterios, tales como que todo quedaría decidido en cuatro choques, que la barrida era inminente, que los Tabaqueros ‘’podían recoger los guantes y esperar a la próxima temporada’’. Craso error.

El martes 8 volvieron a la grama y con Vladimir Baños en la lomita, Pinar estaba al frente 1 X 0 a la altura del tercer episodio cuando apareció la lluvia y aunque los trabajadores de mantenimiento no escatimaron esfuerzos con el objetivo de que se pudieran  reanudar las acciones,  no fue posible y, con borrón y cuenta nueva, volvió a escucharse la voz de ¡A jugar¡ el miércoles 9 a las 7:15 de la noche.

Los Cocodrilos no creyeron en el estelar zurdo Julio Alfredo Martínez y lo explotaron ruidosamente en el final del propio capítulo de apertura con racimo de cinco anotaciones, luego de que su abridor el jovencito también zurdo, Cionel Pérez, le colgara el primer escón a los pativerdes, como para justificar la euforia.

Ah, pero los equipos grandes no reciben ese calificativo gratis. Enseguida llegó la contundente respuesta de los Tabaqueros, quienes hicieron saltar del box al abridor local con un racimo de siete carreras, en el que mucho tuvieron que ver sendos cuadrangulares, uno de Wílliam Saavedra, en solitario y otro de Giorvis Duvergel, este con categoría de grand slam, porque encontró la casa llena, suficiente para tomar ventaja absolutamente definitiva.

Pero, mientras los relevistas Vladimir Gutiérrez, un novato derecho de solo 18 años, que recibió crédito de la victoria y el también diestro, Isbel Hernández, silenciaban por completo los bates matanceros, los muchachos de Urquiola pisaban la goma otras cinco veces, cuatro de ellas en el quinto, racimo redondeado por doblete de Andrés Quiala con los ángulos repletos y una en el noveno, impulsada por Duvergel, para estampar en la pizarra la cifra definitiva de 12 X 5.

Tanto fue el empuje de la selección vueltabajera que, en el intento de detenerla, Víctor Mesa se vio obligado a utilizar la friolera de 12 pítchers, una nueva marca para un equipo en la historia de las postemporadas en Cuba, aunque en honor a la verdad, pienso que el estratega de los Cocodrilos exageró un poco en ese sentido y en algunos casos extrajo a alguno de sus taponeros de manera precipitada.

Lo cierto es que, luego del traslado hasta el estadio Capitán San Luis, la casa de los Tabaqueros, este viernes a las 7:15 arrancará el tercer desafío en el que, seguramente, Alfonso Urquiola dependerá de Vladimir Baños, en tanto que Víctor Mesa pudiera decidirse por Joel Suárez o quizás sorprenda con el primero de su staff, el zurdo Yoanis Yera, tratando de encontrar el abridor que, por fin, logre darle un triunfo en la postemporada, ya que hasta ahora es un verdadero eslabón perdido.

Insisto en la paridad que envuelve a esta serie final de la temporada 53 y alerto en el hecho de que, según mi punto de vista, el pitcheo de Pinar del Río está en mejores condiciones que el de Matanzas, algo reforzado por el día más que aportó la suspensión por lluvia del martes y que permite a Urquiola tener listo para el sábado a su estelar derecho Yosvani Torres.


Me parece que la serie va a regresar a Matanzas, pero con ventaja pinareña de 3-2. Si eso sucede, los pronósticos iniciales corren el riesgo de hacerse añicos, porque los aguerridos vueltabajeros son capaces de provocar, con el humo del tabaco, un mareo tal de los Cocodrilos que los lleve a terminar en el ‘’fondo del pantano’’ 

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