lunes, 7 de abril de 2014

Tabaqueros y Cocodrilos discutirán el título cubano de béisbol




Comienza este lunes a las 7:15 PM en el estadio Victoria de Girón, la serie play off de siete juegos

Por Juan E. Batista Cruz

Las Tunas, Cuba.- Los tabaqueros de Pinar del Río marearon con el humo de sus puros a los leones de Industriales, les cortaron la melena en el séptimo juego de su serie semifinal y serán los rivales de los cocodrilos de Matanzas, que esperan en su ‘’pantano’’ del estadio Victoria de Girón, luego de cortarle las garras a los leopardos dulces de Villa Clara, actuales monarcas, impedidos por eso de defender su corona.

Los tabaqueros de Alfonso Urquiola hicieron gala de su tradicional combatividad y, para sorpresa de la mayoría, incluido yo, remontaron una desventaja de 1-3, al imponerse en el quinto encuentro todavía en la cueva de los Leones, el estadio Latinoamericano, y remataron con dos golpes maestros a la sombra de su vega vueltabajera, apoyados fundamentalmente en el trabajo de sus lanzadores, supuestamente lo menos fuerte por el comportamiento inestable del duelo definitorio, con solo la efectividad probada de su astro Yosvani Torres.

Después de la primera victoria en casa con la arrancada brillante de Torres y un  bateo abundante y oportuno, la tropa de Alfonso Urquiola al parecer se mareó con su propia humareda. Industriales venció por nocao en la segunda jornada en Pinar, para dar entonces dos terribles golpes de garra y poner a punto de mate las acciones, sin embargo, y a pesar de no presentarse en su forma óptima, volvió por sus fueros Yosvani Torres y con la ayuda del zurdo Julio Alfredo Martínez,  lograron el éxito 7 X 4 para provocar el retorno a la tierra del mejor tabaco del mundo.

Al igual que la mayor parte de aficionados y especialistas, yo pensé que esa segunda sonrisa pinareña no era más que la mejoría de un paciente en terapia intensiva, poco antes de partir a la eternidad, mas todos nos equivocamos. A la disposición y entrega de los Tabaqueros, se unió el apoyo entusiasta de sus parciales y una inesperada baja ofensiva de los Leones, incapaces de levantar sus otrora poderosas garras, sin poder siquiera sacudir su erizada melena.

En el cuarto choque del calendario semifinal, a los anfitriones les falló una vez más su segundo abridor, Vladimir Baños, a quien le marcaron una carrera cuando solo había sacado un out, pero emergió el zurdo Julio Alfredo Martínez, quien repitió su soberbio trabajo de dos días antes y al permitir solo dos imparables en el resto del camino, ratificó su título de Maestro Domador, ayudado para ganar fácilmente 7 X 1 por el abundante y productivo bateo de sus compañeros, incluido un largo jonrón del inicialista Wílliam Saavedra.

Al llegar la paridad en la ‘’bronca’’, 3-3, una vez más el favoritismo era para los Leones, especialmente porque el pitcheo de los Tabaqueros estaba diezmado y Urquiola no decidió, hasta última hora, entregarle la pelota a un Erlis Casanova que, en honor a la verdad, no era precisamente, al menos desde el punto de vista teórico, la carta más aconsejable para tan tremenda responsabilidad. Industriales, por su parte, disponía de la calidad y experiencia probadas de su refuerzo camagüeyano Vicyoandri Odelín.

Ah, pero acostumbramos a olvidar las veleidades, las sutilezas de la pelota. El talentoso muchacho, hijo del extraordinario jugador pinareño, Luis Giraldo Casanova, activo hasta principios de la década del 90 del siglo pasado, sacó a relucir su estirpe y tiró el mejor partido de su carrera para superar 2 X 1 a Odelín, en memorable duelo que, al llegar a su término, hizo explotar literalmente a un estadio Capitán San Luis completamente abarrotado.

Fue un triunfo brillante, soberbio, pero además tenso, complejo, carente de ofensiva por uno y otro equipo. La primera carrera local fue por otro jonronazo de Wílliam Saavedra a la altura del quinto capítulo y la otra en el séptimo, impulsada por cohete al izquierdo de David Castillo, los mismos hombres que se erigieron héroes del bateo en los encuentros claves.

Merecen el reconocimiento por su esencial aporte al peleado triunfo, el pítcher refuerzo avileño Osmar Carrero, quien derrochó coraje en dos relevos, pese a que presentó fuertes dolores musculares en su brazo, el cerrador Isbel Hernández, que sacó los dos últimos outs, el jardinero de Las Tunas, Andrés Quiala, autor de un fildeo espectacular sobre soberbia línea de Juan Carlos Torriente en el séptimo episodio y eje central en una de las dos jugadas en las que fueron liquidados, sobre la goma, dos corredores de Industriales. La felicitación a los jugadores de cuadro, seguros y brillantes en momentos claves.

Una victoria muy peleada y por tanto merecida para los pinareños, principalmente porque la lograron frente a un gran equipo. Los leones de Industriales volvieron a mostrar su estirpe, su tradicional competitividad, solo que encontraron a un rival de fuerza inusitada, hija de la magia de un director triunfador como Alfonso Uquiola, quien manejó sus piezas de manera magistral, apoyándose, además, en la inesperada caída ofensiva de los capitalinos.

Los cocodrilos de Matanzas, autores de la eliminación del campeón defensor, Villa Clara, recibirán a los Tabaqueros a partir de este lunes en el estadio Victoria de Girón. Apoyados en la condición de mejor equipo del campeonato, los muchachos de Víctor Mesa, son los favoritos indiscutibles, pero no pueden pecar de confiados, porque los alumnos de Urquiola no llegaron aquí por casualidad y van a pelear hasta el último out.

De acuerdo con mi análisis acerca del camino recorrido por los dos equipos hasta esta gran final, los Cocodrilos tienen los condimentos necesarios para alzar el trofeo, mas creo igualmente, que la contienda puede extenderse hasta seis o siete partidos, nadie debe engañarse al pensar que observaremos a unos reptiles ‘’paseando por su pantano’’. Ojo, amantes de este extraordinario espectáculo deportivo, reflexionemos detenidamente y recordemos, esta vez, en las sutilezas, en las veleidades propias del béisbol.  


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