domingo, 5 de octubre de 2014

LUIS ELOY... EN BRASIL


BUSCANDO EL BEISBOL EN BRASIL (Parte III)


Por Luis Eloy Ramírez Cabrera.

Salir de Sao Paolo con sus 20 millones de almas es toda una travesía. Atrapados entre una cantidad increíble de vehículos, nos llevó casi hora y media para ponernos en la vía que conduce al municipio de Ibiúna, a unos 45 minutos de la megalópolis brasileira.

La carretera- en muy buen estado- de mucho tránsito nos deja ver la principal actividad de la región como lo es la agricultura, sin embargo en medio de ese paisaje rural, el conductor que nos llevaba, el coach de bateo Marco Guimarães, hace un giro hacia una zona rodeada de gran cantidad de pinos. Esa era la entrada a lo que sin duda, sería mi mayor descubrimiento en este viaje: El Centro de Entrenamiento Yakult o simplemente CT YAKULT.

Difícilmente haya otro lugar de clase amateur para la práctica del beisbol con estas características en el mundo. Mi llegada fue un tanto aparatosa pues a la hora de estar en la habitación que me fue asignada sufrí un accidente en una mano, que me obligo a ir a un centro asistencial en Ibiuna, por suerte fue cosa de importancia menor por ello mis labores de trabajo continuaron a las 5pm en medio de un atardecer indescriptible.



Mientras la temperatura bajaba me acerqué al campo principal; allí se efectuaba un partido entre los jugadores de la academia, esto mientras Thiago Caldeira, el coach de pitcheo tomaba notas sobre la actuación de cada joven en el partido.

En los cinco capítulos que pude observar, destacaban un lanzador de origen nipón  de buena velocidad; un antesalista también de origen japonés que igual actuó en la lomita, un pelotero de porte y movimientos profesionales de nombre Irait Chirino (cubano) y un fenómeno de 15 años de nombre Gabriel Masiel.

En un momento del encuentro, un chico soltó contra el piso su casco en señal de frustración y de inmediato fue corregido por uno de los técnicos.

He visto jugadores de todas las categorías y de variadas nacionalidades pero el respeto que se respira aquí es casi impensable en cualquier otro lugar.

A los caribeños en especial, pues  un técnico más bien le agradan ese tipo de actitudes agresivas en un terreno de béisbol, pero aquí en Yakult las reglas son diametralmente opuestas a las de nosotros.

Luego del partido los coaches Thiago Caldeira (lanzadores), Marco Guimarães (bateo), y el coach especial de la MLB, el dominicano Sixto Martínez, reunieron a sus jugadores para como aula de clase, destacar lo bueno que cada jugador había hecho en el partido, y los detalles que debían mejorar quienes no tuvieron buena actuación.

Esto en un ambiente de respeto absoluto en un país cuyo estereotipo es el de la gente alegre e irreverente de Rio de Janeiro, y es que definitivamente Brasil por sus dimensiones y características multi-raciales no se puede estereotipar.

Terminada la charla aproveché para tomar algunas fotos en especial donde saliera todo el grupo de jugadores y  técnicos, ya que quería se viera - AL BAT se lee en tantas partes del continente- que no sólo los jóvenes de origen japonés juegan beisbol en Brasil. También aparecen Sixto Martínez - último a la derecha de la postal con su logo de la MLB en el jersey- y al cubano Irait Chirino – cuarto de izquierda a derecha con camiseta azul-.

A salir del campo, los muchachos fueron puestos a entrenar por el preparador físico, Américo Kobayashi, mientras otro grupo entraba a la instalación donde están las jaulas de bateo.

En medio de tanta actividad, estaba sentado un técnico que sólo observaba, se trataba de Shigeo Tamaki, asistente del Coach Caldeira, y quien lanzó durante 9 campañas en la Liga Central de Japón con el Hiroshima Toyo Carp y un año más (su última zafra) con la camiseta de los Rakuten Golden Eagles.

Durante su paso por el beisbol profesional japonés,  Tamaki quien entiende bien español, conoció a Eddy Díaz, un venezolano que jugó en las mayores y término su carrera en el lejano oriente.

Me comento que en su tiempo de jugador en Brasil el 99% de los practicantes eran de origen nipón pero ahora hay bastante “mixtura” racial. Luego de esa amena conversación con el ex lanzador, entre al lugar de las jaulas de bateo, y rápido observé un chico que bateaba a ambas manos mientras el coach Guimarães le lanzaba intensamente.



Pocas veces he visto sacar tan rápido el bate y pegarle con tanta violencia a la pelota por un niño como lo hacía éste. Al terminar su sesión me acerqué a “Sosa” como más se conoce a Guimarães y le pregunté por juvenil prospecto.

¿Le impresionó? Y por supuesto el sí, fue inmediato. - “tiene 15 años y bateó .400 en el mundial sub15”, sentenció con orgullo el técnico, quien insistió a mi pregunta de por qué era jardinero con ese tamaño.- “No tiene buenas manos como infielder pero como outfielder es otra cosa”.

Complacido de ver un talento tan espectacular tan lejos del Caribe, me dirigí al gimnasio, no sin antes tropezar con un gigantón de 1.98mts y 103kgs de nombre Igor, cuyo hermano de 2.05mts,  Edilson está en las filiales del Boston.

Igor con apenas de 17 años es un diamante en bruto, al que los técnicos de Yakult tratan de pulir. Ya en el gimnasio, estaban varios chicos haciendo pesas, pero en particular buscaba al cubano Chirino, quien estaba sumergido en su rutina de fortalecimiento muscular.


Quedamos en que conversaríamos al dia siguiente pues aquí en Yakult todo es muy organizado y ya era la hora de la cena, y por supuesto este servidor también sufre de hambre…… 

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