domingo, 20 de marzo de 2016

SERIES CUBANO-AMERICANAS

Las Series Cubano-Americanas (IV y Final)
Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga
Para Ismael Sené,
decano de los
historiadores del béisbol.


Leo Durocher y Jackie Robinson, en La Habana, 1947

   A solo un mes de finalizado el campeonato profesional cubano 1946-1947, llegó a la Isla el Brooklyn Dodgers, acompañado por el equipo de su franquicia en las Menores: Montreal Royals, con la exclusividad de Jackie Robinson, quien revolucionaría la pelota de las Mayores ese mismo año (1947). También arribarían los célebres New York Yankees, más una representación de la Liga de Mujeres del Béisbol Profesional.

   Los cubanos seguirían con curiosidad la actuación de Robinson con el Montreal, pues ya se conocía su incorporación a los Dodgers, para romper la barrera del color en las Grandes Ligas. En su visita a La Habana, también conocería de segregaciones. Recordemos este incidente en el Hotel Nacional de Cuba:

– ¿Usted también es pelotero de los Dodgers? –Le preguntó.

–Sí señor. Mi nombre es Jackie Robinson.

–Pues no puede alojarse aquí. No aceptamos negros en este hotel.[1]


Jackie Robinson (Montreal) vs Havana Cubans 1947 (2) (El jugador de los
Cubans es Valeriano Lino Fano)


   El jugador se quejó a la directiva del equipo, pues que aquí jugaban los negros desde 1900 y sus compatriotas a partir de 1907. No podía valorar que una cosa era el espectáculo rentable, que sin los de su piel perdería el incentivo, y otras las condiciones sociales de un país también segregado, aunque de forma menos descarnada. No olvidar que en la Unión Atlética de Amateurs de Cuba, se mantenía el apartheid en los deportes, incluida la pelota. Se alojó con los Royals en la “Havana Military Academy”.
  
Yankees y Dodgers se enfrentaron el 8 de marzo de 1947, en el flamante Gran Stadium de La Habana, hoy Latinoamericano, instalación que el 26 de octubre del 2016 cumplirá sus primeros setenta otoños. Las Series Cubano-Americanas por lo general se habían efectuado en el Almendares Park I y II y en el Gran Stadium Cerveza Tropical, en la actualidad Pedro Marrero. En el Cerro Jugaron diez entradas, con triunfo para los Dodgers (1 x 0). Los Yankees tomarían desquite al día siguiente (4 x 1). Un hecho lamentable fue la protesta del manager del Brooklyn, Leo Lipidia Durocher, lo que provocó su expulsión por una temporada.
 
Los Yankees en Cuba (1947
  
El 9 de marzo, los Dodgers y los Royals se irían a Panamá y los Yankees quedaron en La Habana para efectuar un partido ante la Selección Cubana, que los venció 2 x 1, con pitcheo de Conrado Marrero. Unos días después, el 15 de abril, debutaría Robinson en las Mayores con el Brooklyn Dodgers.

   En marzo de 1949 llegó el Philadelphia Athletics, a las órdenes del veteranísimo Connie Mack, para jugar tres encuentros con los Havana Cubans, de la Liga Internacional de La Florida. El 25 de marzo ganó el Filadelfia (10 x 3). El 26 se impusieron los cubanos (6 x 4), con victoria de Rogelio Limonar Martínez y el 27 volvieron a ganar los norteños (5 x 3).

   Días antes, el 4 de marzo, había causado una gran expectación la presentación de Joe Louis, el Bombardero de Detroit (1914-1981), campeón mundial de boxeo, en una pelea de exhibición contra el cubano Omelio Agramonte. La pelea se efectuó en el antiguo Palacio de los Deportes, ante una gran concurrencia. Louis está considerado entre los tres mejores boxeadores de peso completo en la historia.

Pittsburgh Pirates en el Colegio La Salle, 1953

   
Entre el 7 y el 20 de marzo de 1953, vendría el Pittsburgh Pirates con la novedad del casco protector, único equipo que lo había usado hasta entonces en las Mayores, ya que se generalizaría a partir del 7 de julio de 1953, cuando el torpedero Don Zimmer, en un juego de Ligas Menores, recibió un fuerte pelotazo en la cabeza, con peligro para la vida; por fortuna logró salvarse. Por esos días entraron al país los Philadelphia Athletics, con una escala en La Habana de solo dos partidos, ante sus coterráneos. Ellos entrenarían en el estadio de Guanabacoa y en el Colegio La Salle.

   Por los cubanos competiría una Selección de Estrellas dirigida por el exlanzador Rodolfo Rudy Fernández. Los Piratas jugaron un desafío ante los Havana Cubans. Fueron en total trece, donde obtuvieron los visitantes un balance de 7-4 ante la Selección Cubana, perdieron los dos contra el Filadelfia, y ganaron ante los Havana Cubans.

   En 1955 arribaron los Gigantes de Tokyo, uno de los equipos más poderosos de la Liga Profesional Japonesa, invitados por el empresario Bobby Maduro, (dueño del Cienfuegos, de los Cuban Sugar Kings, un equipo de la Liga Mexicana y accionista principal del Gran Stadium de La Habana, entre otras propiedades), para celebrar tres partidos contra una selección de jugadores de los Cuban Sugar Kings. El primer juego lo lanzó por los del patio, el derecho Raúl Salivita Sánchez, quien los derrotó 4 x 1, con 12 ponches. René Friol, el receptor vueltabajero, conectó un batazo descomunal.
 
Cuban Sugar Kings vs Gigantes de Tokyo (1955)

   Los árbitros seleccionados fueron Lorenzo Martínez, el Pollo Rodríguez y Armando Rodríguez, único cubano de aquella época que actuó en las Mayores. Los Cubans, a las órdenes de Regino Otero, tuvieron en sus filas a jugadores de la talla de Roberto Ortiz, Asdrúbal Baró, Ultus Álvarez, Daniel Morejón, René Friol, Luis Zayas y el zurdo Pedro Formental. Entre los lanzadores: Raúl Sánchez, Vicente López, Andrés Ayón, Silvio Castellanos y Pedro Carrillo.

   La asistencia al juego inaugural fue numerosa, y en un gesto de buena fe, los promotores decidieron donar la recaudación a una casa de atención a niños necesitados. El segundo partido fue a manos de los visitantes, con lechada de su estelar Takumi Othomo, quien solo permitió 3 hits y propinó 8 ponches. El tercer pleito lo lanzaría el supersónico Julio Jiquí Moreno; desconocemos el resultado.

   En marzo de 1959 se celebró la última Serie Cubano-Americana en La Habana, hasta la fecha. Asistieron Los Ángeles Dodgers y el Cincinnati Reds. Los Dodgers gestionaron un viaje de última hora con Bobby Maduro, por problemas con el clima en su etapa de entrenamiento en los Estados Unidos.

Millares y millares de fanáticos criollos pensaron que se trataba de un error, o de una broma, cuando el jueves por la tarde, como el clásico reguero de pólvora, circuló por la ciudad la noticia de que los Dodgers de Los Ángeles estaban aquí. Unos sonreían con desconfianza. Otros dilataban los ojos de espanto.[2]

Don Drysdale.

   En el primer desafío se enfrentaron dos de los más importantes lanzadores de aquel circuito: por Los Ángeles, el derecho Don Drysdale, quien ganó 3 x 2, contra Newcombe. Por la tarde del día 21, los cubanos tendrían la oportunidad de ver en escena a, quizás, el más grande lanzador zurdo de la historia: Sandy Koufax, contra Purkey, y volvieron a imponerse los Dodgers (4 x 3), con excelente labor de Koufax y su relevista, el cubano René Látigo Gutiérrez. El público asistió en masas al estadio y los federativos norteamericanos confraternizaron con las nuevas autoridades cubanas de la Revolución. Sería el sello, hasta el día de hoy, de aquellas Series Cubano-Americanas, en La Habana.

   En 1959 regresaría a la Isla Jackie Robinson, sin trabas para alojarse en un buen hotel. Se había desempeñado magistralmente con los Brooklyn Dodgers, entre 1947 y 1956. Y fue elevado al Salón de la Fama de Cooperstown en 1962, para convertirse definitivamente en inmortal. Fue recibido por el entonces primer ministro Fidel Castro, entre otras personalidades.

   Conocido de todos son los juegos Cuba vs Baltimore Orioles de 1999 y en los próximos días se enfrentará una selección nacional, a los Tampa Bay Rays, con la motivación especial de la anunciada presencia de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos. Quizás nuevas Series Cubano-Americanas veamos en el futuro, para bien de nuestra pelota.

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga
Marzo de 2016.


(Con documentación de Guías del Béisbol Profesional Cubano, George Herman Ruth, Severo Nieto, Michael M. Oleksak, James A. Riley, Gabino Delgado, Alfredo Santana, Roberto González Echevarría, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, Andrés Pascual, Raúl Diez Muro, Peter Bjarkman, James D. Cockroft, José Massager, Eladio Secades, Víctor Muñoz, Elio Menéndez, Nelson Varela, Jorge Figueredo, Eddy Martin, Juan Ealo, Jorge Alfonso, Yasel Porto Gómez, Adonhay Villaverde Blanco, Félix Julio Alfonso López, Rubén Rodríguez, y otras fuentes).



[1] Juan Vené: Las mejores anécdotas del Béisbol. Ediciones B, Venezuela S. A., 2008, p. 142.

[2] Eladio Secades: Viaje inesperado y espectacular del equipo de Los Ángeles. Diario de La Marina, 21 de marzo de 1959, p. 2-B

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